02/05/2026 08:42 (UTC)
Barcelona, 2 may (EFE).- En el número 20 de la calle Riego, en pleno barrio de Sants de Barcelona, el tiempo no corre para el barbero Ramón Bruño, que a sus 89 años sigue levantando la persiana de su barbería fundada en 1943 no por necesidad, sino por supervivencia: "Me ayuda a vivir", cuenta en una entrevista con EFE. Con más de ocho décadas de oficio en las manos, este veterano peluquero es la memoria viva de una profesión que años atrás era el nexo social del barrio y que ahora preserva con la misma ilusión que cuando perfilaba sus primeras barbas siendo apenas un niño, bajo la tutela de su padre e instructor, Mateo Bruño. DECLARACIONES DE RAMÓN BRUÑO EN SU PELUQUERÍA
Product Suggestions