25/04/2026 09:21 (UTC)
En pleno siglo XXI, cuando el conocimiento científico permite prevenirla, diagnosticarla y tratarla, sigue matando de forma desproporcionada a quienes nacen en los márgenes: niños, mujeres embarazadas y comunidades empobrecidas, especialmente en África subsahariana.
Con motivo del Día Mundial de la Malaria, desde la ong internacional Medicusmundi nos informan y alertan sobre el ascenso de la enfermedad en la actualidad y nos explican los motivos, "su granito de arena en esta jornada" -nos dicen a EFE- y persistir en su lucha por el derecho a la salud. "La enfermedad no solo pervive, sino que se adapta, se expande y, en los últimos años, incluso recupera terreno perdido". Pero su persistencia no responde a un fallo técnico, sino a un déficit político y ético, nos dicen desde Medicusmundi para quienes la malaria no es solo una enfermedad infecciosa. "Es, ante todo, el síntoma persistente de una fractura global: la incapacidad de garantizar el derecho universal a la salud". Esta enfermedad pervive, se adapta, se expande e incluso recupera terreno. Lo hace allí donde la desigualdad se cronifica y donde las promesas internacionales se diluyen entre recortes presupuestarios, conflictos y crisis climáticas, sigue explicando la organización...
En pleno siglo XXI, cuando el conocimiento científico permite prevenirla, diagnosticarla y tratarla, sigue matando de forma desproporcionada a quienes nacen en los márgenes: niños, mujeres embarazadas y comunidades empobrecidas, especialmente en África subsahariana.
Con motivo del Día Mundial de la Malaria, desde la ong internacional Medicusmundi nos informan y alertan sobre el ascenso de la enfermedad en la actualidad y nos explican los motivos, "su granito de arena en esta jornada" -nos dicen a EFE- y persistir en su lucha por el derecho a la salud. "La enfermedad no solo pervive, sino que se adapta, se expande y, en los últimos años, incluso recupera terreno perdido". Pero su persistencia no responde a un fallo técnico, sino a un déficit político y ético, nos dicen desde Medicusmundi para quienes la malaria no es solo una enfermedad infecciosa. "Es, ante todo, el síntoma persistente de una fractura global: la incapacidad de garantizar el derecho universal a la salud". Esta enfermedad pervive, se adapta, se expande e incluso recupera terreno. Lo hace allí donde la desigualdad se cronifica y donde las promesas internacionales se diluyen entre recortes presupuestarios, conflictos y crisis climáticas, sigue explicando la organización...
En pleno siglo XXI, cuando el conocimiento científico permite prevenirla, diagnosticarla y tratarla, sigue matando de forma desproporcionada a quienes nacen en los márgenes: niños, mujeres embarazadas y comunidades empobrecidas, especialmente en África subsahariana.
Con motivo del Día Mundial de la Malaria, desde la ong internacional Medicusmundi nos informan y alertan sobre el ascenso de la enfermedad en la actualidad y nos explican los motivos, "su granito de arena en esta jornada" -nos dicen a EFE- y persistir en su lucha por el derecho a la salud. "La enfermedad no solo pervive, sino que se adapta, se expande y, en los últimos años, incluso recupera terreno perdido". Pero su persistencia no responde a un fallo técnico, sino a un déficit político y ético, nos dicen desde Medicusmundi para quienes la malaria no es solo una enfermedad infecciosa. "Es, ante todo, el síntoma persistente de una fractura global: la incapacidad de garantizar el derecho universal a la salud". Esta enfermedad pervive, se adapta, se expande e incluso recupera terreno. Lo hace allí donde la desigualdad se cronifica y donde las promesas internacionales se diluyen entre recortes presupuestarios, conflictos y crisis climáticas, sigue explicando la organización...
Story content:
África soporta el 94% de malaria en el mundo, donde once países concentran dos tercios de los casos. Entre ellos Nigeria, Congo, Etiopía, Mozambique o Uganda donde la enfermedad se ceba especialmente con los niños: 3 de cada 4 muertes corresponden a menores de cinco años.
Parte del equipo médico staff durante una ceremonia de bienvenida en el Hospital municipal de Accra, Ghana, 15 April 2026. EFE/EPA/FRANK KPORFOR
La malaria (1887) de la pintora Maria Martinetti, pionera de la escena artística romana a finales del siglo XIX, figura que acabó en el olvido. EFE/Daniel Cáceres
Product Suggestions