04/05/2026 23:00 (UTC)
Ámsterdam, la ciudad que fue pueblo pesquero en sus inicios y meca de ‘coffee shops’ y libertad sexual en un pasado reciente, se ha transformado en una urbe cosmopolita, atemporal y vibrante que, a cada paso, ofrece arte, arquitectura, gastronomía, moda y una perpetua atmósfera de contrastes.
Bañada y atravesada por sus característicos canales y el río Amstel, la capital de los Países Bajos es una ciudad de fachadas inclinadas y contraventanas, bicicletas, mercados, museos, parques… donde todo está al alcance de un pedaleo. Ámsterdam invita a disfrutarla sin prisas, sin agobios, y disfrutando de todo lo que ofrece.Qué es imprescindible.Recorrer el centro de Ámsterdam, datado principalmente en el siglo XVII, permite descubrir su corazón histórico. Con un breve recorrido a pie, aparecen la Plaza Dam —donde se encuentran el Monumento Nacional, en honor a las víctimas de la II Guerra Mundial, el Palacio Real y la Iglesia Nueva—. A solo unos pasos, se encuentran las Nueve Calles o las ‘Negen Straatjes’, como se las conoce en neerlandés. Con sus casas inclinadas de ladrillo, sus cafeterías, sus pequeños puentes y sus tiendas dedicadas al arte y al diseño, Reestraat, Hartenstraat, Gasthuismolensteeg, Berenstraat, Wolvenstraat, Oude Spiegelstraat, Runstraat, Huidenstraat y Wijde...
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Story content:
Vista general de una calle de Ámsterdam. Foto: Andrea Insa Marco.
Edificios, canales y puentes en el centro de Ámsterdam. Foto: Andrea Insa Marco.
Recorrido en embarcaciones pequeñas por los canales. Foto: Andrea Insa Marco.
Canal y edificios antiguos del centro de Ámsterdam. Andrea Insa Marco.
El Palacio Nacional de Ámsterdam, en la plaza Dam, durante el Día Nacional del Tulipán. EFE/EPA/Koen Van Weel.
Escena en Vondelpark, el parque más conocido de Ámsterdam. EFE/EPA/Koen van Weel.
Vecinos y turistas en el mercado Albert Cuyp de Ámsterdam. EFE/EPA/Ramon van Flymen
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