04/05/2026 08:39 (UTC)
Tokio, 4 may (EFE).- Álbumes bajo el brazo, unidades limitadas, una demanda inabarcable y mesas donde desconocidas negocian con la calma de quien cierra un trato importante: el coleccionismo de pegatinas ha vuelto a Japón, y esta vez no parece solo un juego de niños."Ahora las pegatinas son más raras, tienen más valor y son más difíciles de conseguir, así que todo es más una negociación", define a EFE Naho Sakai, empleada de una cafetería de Tokio especializada en el intercambio de estos adhesivos, que ya cuenta con cuatro locales más repartidos por Japón, y una media de 1.200 clientes al mes.IMÁGENES: PILAR BERNAL ZAMORA.IMÁGENES GRABADAS EL 16 Y 21 DE ABRIL DE TIENDAS DE PEGATINAS Y DE UNA CAFETERÍA DEDICADA AL INTERCAMBIO DE PEGATINAS EN TOKIO. INCLUYE DECLARACIONES DE NAHO SAKAI, EMPLEADA DE UNA CAFETERÍA ESPECIALIZADA EN EL INTERCAMBIO DE PEGATINAS.TRADUCCIÓN DE LAS DECLARACIONES:1.- "Hemos establecido límites de tiempo y restricciones de compra. Como actualmente las pegatinas no se consiguen en ningún lado, la tienda gestiona estrictamente el inventario y las restricciones para asegurar que las piezas populares lleguen a manos de todos. Una vez que los clientes entran, les anunciamos las reglas de intercambio: les pedimos que comiencen a despegar las calcomanías de sus álbumes solo después de confirmar que ambas partes están de acuerdo."2.- "En Japón son las "Bonbon Drop" y las que tienen relieve son extremadamente populares ahora. No se encuentran en ninguna parte y, cuando llegan a las estanterías, hay algunas que se agotan en unos 30 minutos."
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