Free
Texto

El uso problemático de internet impide desarrollar habilidades a adolescentes

(Actualiza la noticia LG2004 con más datos aportados por el autor del estudio)

Logroño, 12 nov (EFE).- El uso problemático de internet por los adolescentes impide desarrollar las habilidades sociales necesarias para relacionarse con las personas y no les deja practicar las actividades que requiere su bienestar físico y emocional, según un estudio realizado entre 12.285 menores de entre 11 y 18 años.

El estudio elaborado por el grupo de investigación en Ciberpsicología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), se desarrolló para analizar el impacto negativo del uso disfuncional de internet sobre la calidad de vida relacionada con la salud.

El responsable de este grupo de investigación, Joaquín González-Cabrera, ha detallado a Efe que el 23,4 por ciento de los adolescentes encuestados hace un uso problemático de internet, de los que un 4,9 por ciento presenta el perfil más grave.

Este estudio se realizó en el curso 2017-2018 en 59 centros educativos de Asturias, con estudiantes desde primero de Secundaria hasta segundo de Bachillerato de institutos urbanos y rurales, cuyos comportamiento es extrapolable a cualquier adolescente español.

Este estudio ha determinado que un 58 % de los participantes en esta iniciativa usa internet sin problemas y se ha constatado que aquellos que tienen un uso más o menos problemático presentan también una pérdida en la calidad de vida, que en los casos más graves se ve afectado su bienestar físico y psicólogico.

Ha citado como ejemplo los cambios en la actividad física de los adolescentes, disfrutar menos de la vida, la pérdida del sentido del humor, sentirse mal y sin ganas de hacer nada y no tener tiempo para sí mismos.

Además, se pueden presentar problemas relacionados con el apoyo social que reciben de sus iguales o de sus familias y también en el contexto escolar, donde no prestan atención en clase o se llevan mal con los profesores.

Un uso problemático de internet también provoca entre los adolescentes que no tengan tiempo para las relaciones interpersonales, por lo que ha dicho que se convierten en jóvenes "carcasa", que están "de cuerpo presente pero con la cabeza en otro sitio".

Ha agregado que también puede llegar a producir problemas en el descanso nocturno y los hábitos de sueño, porque los adolescentes eligen esa franja horaria para escapar al control parental.

Este estudio se ha enfocado bajo la perspectiva de "entender el uso problemático de internet como un déficit de los recursos relacionales y de creación de relaciones, no como una adicción sin sustancia ni un trastorno del control de los impulsos", ha indicado González-Cabrera.

Así, ha dicho, "se hace hincapié en las posibles disfuncionalidades que supone el consumo de internet para el sujeto en su vida, fundamentalmente por la regulación del estado de ánimo a través de la red", ya que prefieren esa opción antes que hablar con su familia o relacionarse "cara a cara mirando a alguien a los ojos".

Por su parte, Juan Manuel Machimbarrena, primer firmante del estudio, profesor de la UPV-EHU y miembro del equipo de Ciberpsicología de UNIR, ha señalado que “el uso de internet no es nocivo en sí mismo, pero puede ser perjudicial cuando existe un uso compulsivo, se padecen consecuencias negativas para la vida o existe una preocupación por no estar conectado”.

En estos casos, existe una propensión a pensar en las interacciones sociales online mientras se está lejos de internet o se anticipan las que se tendrán cuando el menor vuelva a conectarse, ha precisado.

Otra de las autoras del artículo, Jéssica Ortega-Barón, ha destacado la necesidad de trabajar estos problemas en las aulas y, para ello, ha incidido en la importancia de utilizar programas generales de prevención de los riesgos de internet que respondan a esta y otras realidades, que cada vez son más frecuentes en los adolescentes.

González-Cabrera ha alabado el papel "valiente" de las administraciones públicas que han participado en el estudio, ya que la “única manera de mejorar la realidad de los adolescentes es conocerla" y es importante que "los políticos y gestores den un paso al frente en esta línea”.

Sus datos indican que casi el 96 % de más de 25.000 adolescentes españoles con edades comprendidas entre los 11 y los 18 años tienen un smartphone propio y, de ellos, el 87 % lo utiliza a diario.

Se trata de la llamada "Generación Z", que incluye a los nacidos a partir del año 2000 y que se caracterizan, en gran medida, por el uso masivo y diario de internet en los teléfonos móviles a una edad cada vez más temprana.

Si a ello se le añade la falta de supervisión familiar y de normas claras sobre su uso, es "el perfecto caldo de cultivo para que surjan problemas nuevos que afectan con mayor virulencia a los menores de edad", según los responsables de este estudio.

Entre ellos, han citado los problemas psicosociales "clásicos", como abuso, violencia y adicciones, en su equivalencia online, como cyberbullying, sexting y nomofobia; ante los que los menores carecen de herramientas adecuadas para hacerles frente. EFE.

alg-rpi

Sugerencias de Producto

Foto
Gráfico deportes España
Texto
EFECOM
Texto
Texto España
Texto
Texto deportes general España
Texto
Texto Andalucía
Foto
Gráfico Galicia
Foto
Gráfico Cataluña
Reportaje
Reportajes general España