27/08/2002 12:00 (UTC)
A primera vista nadie diría que ha roto un plato en su vida pero, tras la plácida transparencia de sus ojos azules, la actriz estadounidense esconde un potencial delictivo que ha terminado por encasillarla en el papel de “chica mala” por excelencia del cine comercial norteamericano.
Eternamente recordada por su personaje de niñera psicótica en “La mano que mece la cuna”, Rebecca de Mornay, a punto de cumplir los 40, nunca ha llegado a consagrarse como una gran estrella.Llegó a la cima, pero no supo mantenerse. Cuando todo parecía indicar que su carrera como actriz iba a prosperar, la rubia que encarnó a la perversa niñera de “La mano que mece la cuna” no hizo otra cosa que explotar al máximo esa etiqueta de “chica mala” que la llevó a conseguir su mayor aplauso, pero que, al mismo tiempo, la condenó a interpretar siempre papeles perversos.Ni su vida ni su carrera han sido un camino de rosas. A pesar de ello, Rebecca de Mornay ha intentando por todos los medios recuperar su efímero éxito. Al igual que muchos otros actores, probó suerte detrás de la cámara como directora y como productora, pero el fracaso fue aún más estrepitoso si cabe. Hoy, perdida en producciones sin relevancia como “El coraje de vivir” o “Coartada criminal”, es incapaz de reconquistar al gran...
A primera vista nadie diría que ha roto un plato en su vida pero, tras la plácida transparencia de sus ojos azules, la actriz estadounidense esconde un potencial delictivo que ha terminado por encasillarla en el papel de “chica mala” por excelencia del cine comercial norteamericano.
Eternamente recordada por su personaje de niñera psicótica en “La mano que mece la cuna”, Rebecca de Mornay, a punto de cumplir los 40, nunca ha llegado a consagrarse como una gran estrella.Llegó a la cima, pero no supo mantenerse. Cuando todo parecía indicar que su carrera como actriz iba a prosperar, la rubia que encarnó a la perversa niñera de “La mano que mece la cuna” no hizo otra cosa que explotar al máximo esa etiqueta de “chica mala” que la llevó a conseguir su mayor aplauso, pero que, al mismo tiempo, la condenó a interpretar siempre papeles perversos.Ni su vida ni su carrera han sido un camino de rosas. A pesar de ello, Rebecca de Mornay ha intentando por todos los medios recuperar su efímero éxito. Al igual que muchos otros actores, probó suerte detrás de la cámara como directora y como productora, pero el fracaso fue aún más estrepitoso si cabe. Hoy, perdida en producciones sin relevancia como “El coraje de vivir” o “Coartada criminal”, es incapaz de reconquistar al gran...
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Eternamente recordada por su personaje de niñera psicótica en “La mano que mece la cuna”, Rebecca de Mornay, a punto de cumplir los 40, nunca ha llegado a consagrarse como una gran estrella.Llegó a la cima, pero no supo mantenerse. Cuando todo parecía indicar que su carrera como actriz iba a prosperar, la rubia que encarnó a la perversa niñera de “La mano que mece la cuna” no hizo otra cosa que explotar al máximo esa etiqueta de “chica mala” que la llevó a conseguir su mayor aplauso, pero que, al mismo tiempo, la condenó a interpretar siempre papeles perversos.Ni su vida ni su carrera han sido un camino de rosas. A pesar de ello, Rebecca de Mornay ha intentando por todos los medios recuperar su efímero éxito. Al igual que muchos otros actores, probó suerte detrás de la cámara como directora y como productora, pero el fracaso fue aún más estrepitoso si cabe. Hoy, perdida en producciones sin relevancia como “El coraje de vivir” o “Coartada criminal”, es incapaz de reconquistar al gran...
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Eternamente recordada por su personaje de niñera psicótica en “La mano que mece la cuna”, Rebecca de Mornay, a punto de cumplir los 40, nunca ha llegado a consagrarse como una gran estrella.Llegó a la cima, pero no supo mantenerse. Cuando todo parecía indicar que su carrera como actriz iba a prosperar, la rubia que encarnó a la perversa niñera de “La mano que mece la cuna” no hizo otra cosa que explotar al máximo esa etiqueta de “chica mala” que la llevó a conseguir su mayor aplauso, pero que, al mismo tiempo, la condenó a interpretar siempre papeles perversos.Ni su vida ni su carrera han sido un camino de rosas. A pesar de ello, Rebecca de Mornay ha intentando por todos los medios recuperar su efímero éxito. Al igual que muchos otros actores, probó suerte detrás de la cámara como directora y como productora, pero el fracaso fue aún más estrepitoso si cabe. Hoy, perdida en producciones sin relevancia como “El coraje de vivir” o “Coartada criminal”, es incapaz de reconquistar al gran...
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A primera vista nadie diría que ha roto un plato en su vida pero, tras la plácida transparencia de sus ojos azules, la actriz estadounidense esconde un potencial delictivo que ha terminado por encasillarla en el papel de “chica mala” por excelencia del cine comercial norteamericano.
Eternamente recordada por su personaje de niñera psicótica en “La mano que mece la cuna”, Rebecca de Mornay, a punto de cumplir los 40, nunca ha llegado a consagrarse como una gran estrella.Llegó a la cima, pero no supo mantenerse. Cuando todo parecía indicar que su carrera como actriz iba a prosperar, la rubia que encarnó a la perversa niñera de “La mano que mece la cuna” no hizo otra cosa que explotar al máximo esa etiqueta de “chica mala” que la llevó a conseguir su mayor aplauso, pero que, al mismo tiempo, la condenó a interpretar siempre papeles perversos.Ni su vida ni su carrera han sido un camino de rosas. A pesar de ello, Rebecca de Mornay ha intentando por todos los medios recuperar su efímero éxito. Al igual que muchos otros actores, probó suerte detrás de la cámara como directora y como productora, pero el fracaso fue aún más estrepitoso si cabe. Hoy, perdida en producciones sin relevancia como “El coraje de vivir” o “Coartada criminal”, es incapaz de reconquistar al gran...
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Eternamente recordada por su personaje de niñera psicótica en “La mano que mece la cuna”, Rebecca de Mornay, a punto de cumplir los 40, nunca ha llegado a consagrarse como una gran estrella.Llegó a la cima, pero no supo mantenerse. Cuando todo parecía indicar que su carrera como actriz iba a prosperar, la rubia que encarnó a la perversa niñera de “La mano que mece la cuna” no hizo otra cosa que explotar al máximo esa etiqueta de “chica mala” que la llevó a conseguir su mayor aplauso, pero que, al mismo tiempo, la condenó a interpretar siempre papeles perversos.Ni su vida ni su carrera han sido un camino de rosas. A pesar de ello, Rebecca de Mornay ha intentando por todos los medios recuperar su efímero éxito. Al igual que muchos otros actores, probó suerte detrás de la cámara como directora y como productora, pero el fracaso fue aún más estrepitoso si cabe. Hoy, perdida en producciones sin relevancia como “El coraje de vivir” o “Coartada criminal”, es incapaz de reconquistar al gran...
Story content:
La actriz espléndida.
Una actriz de mirada desafiante.
Una rubia peligrosa.
El teatro ha sido una de sus pasiones.
Un bello primer plano de Rebecca.
Junto a Antonio Banderas.
Junto a su esposo Patrick.
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