21/04/2026 09:59 (UTC)
La capital de la República Checa puede narrarse a través de sus barrios, construidos en distintos tiempos, pero solapados unos con otros. Pasear por ellos es cruzar culturas y naciones a cada paso, es ser testigo de los reinados, las dominaciones, las guerras, los imperios y las revoluciones a las que ha sobrevivido esta ciudad centroeuropea.
Entre arquitectura gótica, recuerdos del gueto judío, tranvías, el Moldava y edificios ‘art decó’, Praga es historia y magia, misticismo y cotidianidad, tradición y modernidad. Es un destino que no deja indiferente. Ciudad Vieja o Staré Mesto.Si Praga fuese un cuerpo, la Plaza de la Ciudad Vieja sería su corazón. Un conjunto medieval único de edificios góticos, renacentistas y barrocos que alberga el Ayuntamiento, cuya torre de 70 metros de altura, ofrece una vista panorámica de la ciudad y el Reloj Astronómico, uno de los más antiguos del mundo con 600 años de antigüedad. Su cuadrante astronómico indica las 24 horas del día, representa las posiciones del sol y de la luna en el cielo, además de otros detalles. Como detalle, cada hora multitudes se agolpan bajo el reloj para observar cómo se ponen en movimiento las cuatro figuras que lo flanquean —alegorías de la vanidad, la avaricia, la muerte y la lujuria— y cómo desfilan figuras animadas que se corresponden a los doce...
La capital de la República Checa puede narrarse a través de sus barrios, construidos en distintos tiempos, pero solapados unos con otros. Pasear por ellos es cruzar culturas y naciones a cada paso, es ser testigo de los reinados, las dominaciones, las guerras, los imperios y las revoluciones a las que ha sobrevivido esta ciudad centroeuropea.
Entre arquitectura gótica, recuerdos del gueto judío, tranvías, el Moldava y edificios ‘art decó’, Praga es historia y magia, misticismo y cotidianidad, tradición y modernidad. Es un destino que no deja indiferente. Ciudad Vieja o Staré Mesto.Si Praga fuese un cuerpo, la Plaza de la Ciudad Vieja sería su corazón. Un conjunto medieval único de edificios góticos, renacentistas y barrocos que alberga el Ayuntamiento, cuya torre de 70 metros de altura, ofrece una vista panorámica de la ciudad y el Reloj Astronómico, uno de los más antiguos del mundo con 600 años de antigüedad. Su cuadrante astronómico indica las 24 horas del día, representa las posiciones del sol y de la luna en el cielo, además de otros detalles. Como detalle, cada hora multitudes se agolpan bajo el reloj para observar cómo se ponen en movimiento las cuatro figuras que lo flanquean —alegorías de la vanidad, la avaricia, la muerte y la lujuria— y cómo desfilan figuras animadas que se corresponden a los doce...
La capital de la República Checa puede narrarse a través de sus barrios, construidos en distintos tiempos, pero solapados unos con otros. Pasear por ellos es cruzar culturas y naciones a cada paso, es ser testigo de los reinados, las dominaciones, las guerras, los imperios y las revoluciones a las que ha sobrevivido esta ciudad centroeuropea.
Entre arquitectura gótica, recuerdos del gueto judío, tranvías, el Moldava y edificios ‘art decó’, Praga es historia y magia, misticismo y cotidianidad, tradición y modernidad. Es un destino que no deja indiferente. Ciudad Vieja o Staré Mesto.Si Praga fuese un cuerpo, la Plaza de la Ciudad Vieja sería su corazón. Un conjunto medieval único de edificios góticos, renacentistas y barrocos que alberga el Ayuntamiento, cuya torre de 70 metros de altura, ofrece una vista panorámica de la ciudad y el Reloj Astronómico, uno de los más antiguos del mundo con 600 años de antigüedad. Su cuadrante astronómico indica las 24 horas del día, representa las posiciones del sol y de la luna en el cielo, además de otros detalles. Como detalle, cada hora multitudes se agolpan bajo el reloj para observar cómo se ponen en movimiento las cuatro figuras que lo flanquean —alegorías de la vanidad, la avaricia, la muerte y la lujuria— y cómo desfilan figuras animadas que se corresponden a los doce...
La capital de la República Checa puede narrarse a través de sus barrios, construidos en distintos tiempos, pero solapados unos con otros. Pasear por ellos es cruzar culturas y naciones a cada paso, es ser testigo de los reinados, las dominaciones, las guerras, los imperios y las revoluciones a las que ha sobrevivido esta ciudad centroeuropea.
Entre arquitectura gótica, recuerdos del gueto judío, tranvías, el Moldava y edificios ‘art decó’, Praga es historia y magia, misticismo y cotidianidad, tradición y modernidad. Es un destino que no deja indiferente. Ciudad Vieja o Staré Mesto.Si Praga fuese un cuerpo, la Plaza de la Ciudad Vieja sería su corazón. Un conjunto medieval único de edificios góticos, renacentistas y barrocos que alberga el Ayuntamiento, cuya torre de 70 metros de altura, ofrece una vista panorámica de la ciudad y el Reloj Astronómico, uno de los más antiguos del mundo con 600 años de antigüedad. Su cuadrante astronómico indica las 24 horas del día, representa las posiciones del sol y de la luna en el cielo, además de otros detalles. Como detalle, cada hora multitudes se agolpan bajo el reloj para observar cómo se ponen en movimiento las cuatro figuras que lo flanquean —alegorías de la vanidad, la avaricia, la muerte y la lujuria— y cómo desfilan figuras animadas que se corresponden a los doce...
La capital de la República Checa puede narrarse a través de sus barrios, construidos en distintos tiempos, pero solapados unos con otros. Pasear por ellos es cruzar culturas y naciones a cada paso, es ser testigo de los reinados, las dominaciones, las guerras, los imperios y las revoluciones a las que ha sobrevivido esta ciudad centroeuropea.
Entre arquitectura gótica, recuerdos del gueto judío, tranvías, el Moldava y edificios ‘art decó’, Praga es historia y magia, misticismo y cotidianidad, tradición y modernidad. Es un destino que no deja indiferente. Ciudad Vieja o Staré Mesto.Si Praga fuese un cuerpo, la Plaza de la Ciudad Vieja sería su corazón. Un conjunto medieval único de edificios góticos, renacentistas y barrocos que alberga el Ayuntamiento, cuya torre de 70 metros de altura, ofrece una vista panorámica de la ciudad y el Reloj Astronómico, uno de los más antiguos del mundo con 600 años de antigüedad. Su cuadrante astronómico indica las 24 horas del día, representa las posiciones del sol y de la luna en el cielo, además de otros detalles. Como detalle, cada hora multitudes se agolpan bajo el reloj para observar cómo se ponen en movimiento las cuatro figuras que lo flanquean —alegorías de la vanidad, la avaricia, la muerte y la lujuria— y cómo desfilan figuras animadas que se corresponden a los doce...
La capital de la República Checa puede narrarse a través de sus barrios, construidos en distintos tiempos, pero solapados unos con otros. Pasear por ellos es cruzar culturas y naciones a cada paso, es ser testigo de los reinados, las dominaciones, las guerras, los imperios y las revoluciones a las que ha sobrevivido esta ciudad centroeuropea.
Entre arquitectura gótica, recuerdos del gueto judío, tranvías, el Moldava y edificios ‘art decó’, Praga es historia y magia, misticismo y cotidianidad, tradición y modernidad. Es un destino que no deja indiferente. Ciudad Vieja o Staré Mesto.Si Praga fuese un cuerpo, la Plaza de la Ciudad Vieja sería su corazón. Un conjunto medieval único de edificios góticos, renacentistas y barrocos que alberga el Ayuntamiento, cuya torre de 70 metros de altura, ofrece una vista panorámica de la ciudad y el Reloj Astronómico, uno de los más antiguos del mundo con 600 años de antigüedad. Su cuadrante astronómico indica las 24 horas del día, representa las posiciones del sol y de la luna en el cielo, además de otros detalles. Como detalle, cada hora multitudes se agolpan bajo el reloj para observar cómo se ponen en movimiento las cuatro figuras que lo flanquean —alegorías de la vanidad, la avaricia, la muerte y la lujuria— y cómo desfilan figuras animadas que se corresponden a los doce...
Story content:
Vista panorámica de la Plaza de la Ciudad Vieja y la Iglesia de Nuestra Señora ante Týn. EFE/Andrea Insa Marco
Un hombre apoyado en uno de los muros del Puente de Carlos. EFE/EPA/Martin Divisek.
Detalle de la Plaza de la Ciudad Vieja con el Reloj Astronómico a la derecha del hombre y la Iglesia de Nuestra Señora ante Týn al fondo. EFE/EPA/Martin Divisek.
El Muro de John Lennon, creado como homenaje al músico tras su muerte. EFE/EPA/Martin Divisek.
La Biblioteca Barroca, dentro del Clementinum en Praga. EFE/Andrea Insa Marco
El Muro de John Lennon, creado como homenaje al músico tras su muerte. EFE/EPA/Martin Divisek.
Product Suggestions