Reportaje

30/01/2010 12:00 (UTC)

ASUNTOS SOCIALES

La pianista biónica

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

DESTACADOS:.

--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

DESTACADOS:.

--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

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--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

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--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

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--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

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--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

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--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida tras siete años de enfermedad, el nuevo año le ha traído una mano biónica y un piano, con el que podrá volver a tocar y sentir la música.

DESTACADOS:.

--- "Mi nueva 'mano escocesa' me ha permitido realizar actividades tan elementales como llevarme un vaso de agua a la boca, ordenar libros, cocinar o brindar estas fiestas con mi hijo de 7 años”, afirma una satisfecha María Antonia.

--- “Siempre se puede llegar mucho más lejos de lo que uno piensa, porque los límites nos los ponemos nosotros mismos”, comenta la pianista.

--- “Durante estos siete años he aprendido a ser más humilde, porque ¡dependes tanto de la gente! y que, por muy fuerte que sea tu dolor, la vida sigue adelante”, asegura esta mujer de 43 años.

En el mes de julio del 2003, la vida de María Antonia transcurría entre el cuidado de su pequeño Eduard, un precioso bebé de diez meses, sus clases de piano y sus recitales como pianista-acompañante, hasta que un día despertó con 40 grados de fiebre por una infección generalizada en la sangre por neumococo que le paralizó todos sus órganos y la mantuvo en estado de coma durante 54 días. A sus 37 años, le tuvieron...

Contenidos del Reportaje:

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La pianista María Antonia Iglesias ensaya con el nuevo piano de avanzada tecnología, regalo de Yamaha, para que pueda volver a tocar con su "mano biótica"

La pianista María Antonia Iglesias ensaya en el nuevo piano de Yamaha "La Pantera Rosa", tras siete años sin poder tocar una pieza.

Una sonriente María Antonia Iglesias recupera las ganas de vivir gracias a la mano biónica escocesa que lleva desde el pasado mes d ediciembre y al piano de Yamaha, dotado con la más moderna tecnología.

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida, tras siete años de enfermedad, porque el 2010 le ha traído una nueva "mano biónica" y un piano, con el que podra volver a "tocar y sentir la música", según sus propias palabras.

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida, tras siete años de enfermedad, porque el 2010 le ha traído una nueva "mano biónica" y un piano, con el que podra volver a "tocar y sentir la música", según sus propias palabras.

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida, tras siete años de enfermedad, porque el 2010 le ha traído una nueva "mano biónica" y un piano, con el que podra volver a "tocar y sentir la música", según sus propias palabras.

La pianista María Antonia Iglesias sonríe a la vida, tras siete años de enfermedad, porque el 2010 le ha traído una nueva "mano biónica" y un piano, con el que podra volver a "tocar y sentir la música", según sus propias palabras.

La pianista María Antonia Iglesias,asegura que "mi hijo Eduard, de siete años es quien me da las ganas de vivir” . En la foto, posan madre e hijo.

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