Reportaje

14/04/2004 12:00 (UTC)

GALERÍA DE ARTE

Luces del Barroco

  • Fecha: 14/04/2004 12:00 (UTC)
  • Autor: Desconocido
  • Fotos: 6
  • Palabras: 970
  • Referencia: 4000012920

En el siglo XVII la pintura española, de la mano de autores como Zurbarán, El Greco, Velázquez, Ribera, Murillo o Alonso Cano, alcanzó una cima artística desconocida. Madrid, Sevilla y Valencia fueron los mayores centros artísticos. Una muestra –organizada en Girona- repara en la aportación catalana a esta edad de oro.

Partiendo del clasicismo y el naturalismo, el barroco aportó una serie de escuelas nacionales –Italiana, holandesa y española, principalmente- auténticamente brillantes, aunque con características propias cada una de ellas.

Hubo varios elementos comunes. Un nuevo uso de la luz aportó un mayor ilusionismo en la presentación de relieves y emociones. Lo naturalista se uniría a lo escenográfico, para acceder casi a una visión fotográfica de aspectos tanto sacros como profanos.

El Concilio de Trento, que abordó la situación derivada de la Reforma protestante, incidió de manera directa en el arte. No cabe olvidar que la iglesia era entonces el primer cliente de los artistas. En aquel encuentro se estableció que la pintura y la escultura habrían de utilizarse para que “el pueblo sea instruido y confirmado en el hábito de recordar y meditar continuamente sobre los artículos de fe”.

Vidas de santos o historias evangélicas fueron plasmadas con una visión realista, acercando los personajes a la...

  • Fecha: 14/04/2004 12:00 (UTC)
  • Autor: Desconocido
  • Fotos: 6
  • Palabras: 970
  • Referencia: 4000012920

En el siglo XVII la pintura española, de la mano de autores como Zurbarán, El Greco, Velázquez, Ribera, Murillo o Alonso Cano, alcanzó una cima artística desconocida. Madrid, Sevilla y Valencia fueron los mayores centros artísticos. Una muestra –organizada en Girona- repara en la aportación catalana a esta edad de oro.

Partiendo del clasicismo y el naturalismo, el barroco aportó una serie de escuelas nacionales –Italiana, holandesa y española, principalmente- auténticamente brillantes, aunque con características propias cada una de ellas.

Hubo varios elementos comunes. Un nuevo uso de la luz aportó un mayor ilusionismo en la presentación de relieves y emociones. Lo naturalista se uniría a lo escenográfico, para acceder casi a una visión fotográfica de aspectos tanto sacros como profanos.

El Concilio de Trento, que abordó la situación derivada de la Reforma protestante, incidió de manera directa en el arte. No cabe olvidar que la iglesia era entonces el primer cliente de los artistas. En aquel encuentro se estableció que la pintura y la escultura habrían de utilizarse para que “el pueblo sea instruido y confirmado en el hábito de recordar y meditar continuamente sobre los artículos de fe”.

Vidas de santos o historias evangélicas fueron plasmadas con una visión realista, acercando los personajes a la...

  • Fecha: 14/04/2004 12:00 (UTC)
  • Autor: Desconocido
  • Fotos: 6
  • Palabras: 970
  • Referencia: 4000012920

En el siglo XVII la pintura española, de la mano de autores como Zurbarán, El Greco, Velázquez, Ribera, Murillo o Alonso Cano, alcanzó una cima artística desconocida. Madrid, Sevilla y Valencia fueron los mayores centros artísticos. Una muestra –organizada en Girona- repara en la aportación catalana a esta edad de oro.

Partiendo del clasicismo y el naturalismo, el barroco aportó una serie de escuelas nacionales –Italiana, holandesa y española, principalmente- auténticamente brillantes, aunque con características propias cada una de ellas.

Hubo varios elementos comunes. Un nuevo uso de la luz aportó un mayor ilusionismo en la presentación de relieves y emociones. Lo naturalista se uniría a lo escenográfico, para acceder casi a una visión fotográfica de aspectos tanto sacros como profanos.

El Concilio de Trento, que abordó la situación derivada de la Reforma protestante, incidió de manera directa en el arte. No cabe olvidar que la iglesia era entonces el primer cliente de los artistas. En aquel encuentro se estableció que la pintura y la escultura habrían de utilizarse para que “el pueblo sea instruido y confirmado en el hábito de recordar y meditar continuamente sobre los artículos de fe”.

Vidas de santos o historias evangélicas fueron plasmadas con una visión realista, acercando los personajes a la...

  • Fecha: 14/04/2004 12:00 (UTC)
  • Autor: Desconocido
  • Fotos: 6
  • Palabras: 970
  • Referencia: 4000012920

En el siglo XVII la pintura española, de la mano de autores como Zurbarán, El Greco, Velázquez, Ribera, Murillo o Alonso Cano, alcanzó una cima artística desconocida. Madrid, Sevilla y Valencia fueron los mayores centros artísticos. Una muestra –organizada en Girona- repara en la aportación catalana a esta edad de oro.

Partiendo del clasicismo y el naturalismo, el barroco aportó una serie de escuelas nacionales –Italiana, holandesa y española, principalmente- auténticamente brillantes, aunque con características propias cada una de ellas.

Hubo varios elementos comunes. Un nuevo uso de la luz aportó un mayor ilusionismo en la presentación de relieves y emociones. Lo naturalista se uniría a lo escenográfico, para acceder casi a una visión fotográfica de aspectos tanto sacros como profanos.

El Concilio de Trento, que abordó la situación derivada de la Reforma protestante, incidió de manera directa en el arte. No cabe olvidar que la iglesia era entonces el primer cliente de los artistas. En aquel encuentro se estableció que la pintura y la escultura habrían de utilizarse para que “el pueblo sea instruido y confirmado en el hábito de recordar y meditar continuamente sobre los artículos de fe”.

Vidas de santos o historias evangélicas fueron plasmadas con una visión realista, acercando los personajes a la...

  • Fecha: 14/04/2004 12:00 (UTC)
  • Autor: Desconocido
  • Fotos: 6
  • Palabras: 970
  • Referencia: 4000012920

En el siglo XVII la pintura española, de la mano de autores como Zurbarán, El Greco, Velázquez, Ribera, Murillo o Alonso Cano, alcanzó una cima artística desconocida. Madrid, Sevilla y Valencia fueron los mayores centros artísticos. Una muestra –organizada en Girona- repara en la aportación catalana a esta edad de oro.

Partiendo del clasicismo y el naturalismo, el barroco aportó una serie de escuelas nacionales –Italiana, holandesa y española, principalmente- auténticamente brillantes, aunque con características propias cada una de ellas.

Hubo varios elementos comunes. Un nuevo uso de la luz aportó un mayor ilusionismo en la presentación de relieves y emociones. Lo naturalista se uniría a lo escenográfico, para acceder casi a una visión fotográfica de aspectos tanto sacros como profanos.

El Concilio de Trento, que abordó la situación derivada de la Reforma protestante, incidió de manera directa en el arte. No cabe olvidar que la iglesia era entonces el primer cliente de los artistas. En aquel encuentro se estableció que la pintura y la escultura habrían de utilizarse para que “el pueblo sea instruido y confirmado en el hábito de recordar y meditar continuamente sobre los artículos de fe”.

Vidas de santos o historias evangélicas fueron plasmadas con una visión realista, acercando los personajes a la...

  • Fecha: 14/04/2004 12:00 (UTC)
  • Autor: Desconocido
  • Fotos: 6
  • Palabras: 970
  • Referencia: 4000012920

En el siglo XVII la pintura española, de la mano de autores como Zurbarán, El Greco, Velázquez, Ribera, Murillo o Alonso Cano, alcanzó una cima artística desconocida. Madrid, Sevilla y Valencia fueron los mayores centros artísticos. Una muestra –organizada en Girona- repara en la aportación catalana a esta edad de oro.

Partiendo del clasicismo y el naturalismo, el barroco aportó una serie de escuelas nacionales –Italiana, holandesa y española, principalmente- auténticamente brillantes, aunque con características propias cada una de ellas.

Hubo varios elementos comunes. Un nuevo uso de la luz aportó un mayor ilusionismo en la presentación de relieves y emociones. Lo naturalista se uniría a lo escenográfico, para acceder casi a una visión fotográfica de aspectos tanto sacros como profanos.

El Concilio de Trento, que abordó la situación derivada de la Reforma protestante, incidió de manera directa en el arte. No cabe olvidar que la iglesia era entonces el primer cliente de los artistas. En aquel encuentro se estableció que la pintura y la escultura habrían de utilizarse para que “el pueblo sea instruido y confirmado en el hábito de recordar y meditar continuamente sobre los artículos de fe”.

Vidas de santos o historias evangélicas fueron plasmadas con una visión realista, acercando los personajes a la...

Contenidos del Reportaje:

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Jerónimo Jacinto Espinosa. La Muerte de la Virgen. Colección Lladró.

Domenicos Theotocopoulos, El Greco. Cristo abrazado a la cruz. Perteneciente a una parroquia de Olot, en Cataluña.

Francesc Ribalta. Retrato de sor Margarita Agulló. Ribalta, nacido en Cataluña, está vinculado a la escuela valenciana. El cuadro pertenece al museo del Patriarca, Valencia.

Anónimo del fin de siglo XVII o inicios del XVIII. Del Tesoro de la catedral de Tortosa.

Fra Joaquim Juncosa. Pentecostés. Parroquia de Valldemosa, en mallorca.

Detalle del cuadro anterior de Joaquim Juncosa.

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