06/02/2003 12:00 (UTC)
Tras veinte años en los que ha vendido libros como rosquillas y cuando acaba de salir a la luz su última obra, titulada “Chile, mi país inventado”, Isabel Allende confiesa en esta entrevista realizada en su casa de Sausalito (EEUU) que a veces está “tan expuesta” que siente que no le queda “nada privado”.
Más de dos décadas después de publicar su primera novela, “La casa de los espíritus”, Allende trata de no dormirse en los laureles y evita dejarse llevar por el “hedonismo” de la sociedad norteamericana. Desde 1987 la escritora vive junto con su marido, el abogado William Gordon, en la acaudalada localidad de Sausalito, en la bahía de San Francisco (California), un lugar que poco tiene que ver con el Chile de su juventud que, según dice, continúa siendo su “patria sentimental”. Allende sostiene que si hubiera hecho cualquier otra cosa en su vida lo habría seguido “con la misma tenacidad y dedicación” que le dedica a la literatura, ya que estos son los valores que le inculcó su familia de orígenes vascos, disciplinada y convencida de que “no hay otra manera de vivir”. SIETE HORAS AL DÍA. “Cuando yo era pequeña la vida era levantarse temprano e ir a la escuela”, señala, “y no existía la idea que hay ahora de que la vida es relajo, pasarlo bien”. Por eso continúa levantándose...
Tras veinte años en los que ha vendido libros como rosquillas y cuando acaba de salir a la luz su última obra, titulada “Chile, mi país inventado”, Isabel Allende confiesa en esta entrevista realizada en su casa de Sausalito (EEUU) que a veces está “tan expuesta” que siente que no le queda “nada privado”.
Más de dos décadas después de publicar su primera novela, “La casa de los espíritus”, Allende trata de no dormirse en los laureles y evita dejarse llevar por el “hedonismo” de la sociedad norteamericana. Desde 1987 la escritora vive junto con su marido, el abogado William Gordon, en la acaudalada localidad de Sausalito, en la bahía de San Francisco (California), un lugar que poco tiene que ver con el Chile de su juventud que, según dice, continúa siendo su “patria sentimental”. Allende sostiene que si hubiera hecho cualquier otra cosa en su vida lo habría seguido “con la misma tenacidad y dedicación” que le dedica a la literatura, ya que estos son los valores que le inculcó su familia de orígenes vascos, disciplinada y convencida de que “no hay otra manera de vivir”. SIETE HORAS AL DÍA. “Cuando yo era pequeña la vida era levantarse temprano e ir a la escuela”, señala, “y no existía la idea que hay ahora de que la vida es relajo, pasarlo bien”. Por eso continúa levantándose...
Tras veinte años en los que ha vendido libros como rosquillas y cuando acaba de salir a la luz su última obra, titulada “Chile, mi país inventado”, Isabel Allende confiesa en esta entrevista realizada en su casa de Sausalito (EEUU) que a veces está “tan expuesta” que siente que no le queda “nada privado”.
Más de dos décadas después de publicar su primera novela, “La casa de los espíritus”, Allende trata de no dormirse en los laureles y evita dejarse llevar por el “hedonismo” de la sociedad norteamericana. Desde 1987 la escritora vive junto con su marido, el abogado William Gordon, en la acaudalada localidad de Sausalito, en la bahía de San Francisco (California), un lugar que poco tiene que ver con el Chile de su juventud que, según dice, continúa siendo su “patria sentimental”. Allende sostiene que si hubiera hecho cualquier otra cosa en su vida lo habría seguido “con la misma tenacidad y dedicación” que le dedica a la literatura, ya que estos son los valores que le inculcó su familia de orígenes vascos, disciplinada y convencida de que “no hay otra manera de vivir”. SIETE HORAS AL DÍA. “Cuando yo era pequeña la vida era levantarse temprano e ir a la escuela”, señala, “y no existía la idea que hay ahora de que la vida es relajo, pasarlo bien”. Por eso continúa levantándose...
Tras veinte años en los que ha vendido libros como rosquillas y cuando acaba de salir a la luz su última obra, titulada “Chile, mi país inventado”, Isabel Allende confiesa en esta entrevista realizada en su casa de Sausalito (EEUU) que a veces está “tan expuesta” que siente que no le queda “nada privado”.
Más de dos décadas después de publicar su primera novela, “La casa de los espíritus”, Allende trata de no dormirse en los laureles y evita dejarse llevar por el “hedonismo” de la sociedad norteamericana. Desde 1987 la escritora vive junto con su marido, el abogado William Gordon, en la acaudalada localidad de Sausalito, en la bahía de San Francisco (California), un lugar que poco tiene que ver con el Chile de su juventud que, según dice, continúa siendo su “patria sentimental”. Allende sostiene que si hubiera hecho cualquier otra cosa en su vida lo habría seguido “con la misma tenacidad y dedicación” que le dedica a la literatura, ya que estos son los valores que le inculcó su familia de orígenes vascos, disciplinada y convencida de que “no hay otra manera de vivir”. SIETE HORAS AL DÍA. “Cuando yo era pequeña la vida era levantarse temprano e ir a la escuela”, señala, “y no existía la idea que hay ahora de que la vida es relajo, pasarlo bien”. Por eso continúa levantándose...
Tras veinte años en los que ha vendido libros como rosquillas y cuando acaba de salir a la luz su última obra, titulada “Chile, mi país inventado”, Isabel Allende confiesa en esta entrevista realizada en su casa de Sausalito (EEUU) que a veces está “tan expuesta” que siente que no le queda “nada privado”.
Más de dos décadas después de publicar su primera novela, “La casa de los espíritus”, Allende trata de no dormirse en los laureles y evita dejarse llevar por el “hedonismo” de la sociedad norteamericana. Desde 1987 la escritora vive junto con su marido, el abogado William Gordon, en la acaudalada localidad de Sausalito, en la bahía de San Francisco (California), un lugar que poco tiene que ver con el Chile de su juventud que, según dice, continúa siendo su “patria sentimental”. Allende sostiene que si hubiera hecho cualquier otra cosa en su vida lo habría seguido “con la misma tenacidad y dedicación” que le dedica a la literatura, ya que estos son los valores que le inculcó su familia de orígenes vascos, disciplinada y convencida de que “no hay otra manera de vivir”. SIETE HORAS AL DÍA. “Cuando yo era pequeña la vida era levantarse temprano e ir a la escuela”, señala, “y no existía la idea que hay ahora de que la vida es relajo, pasarlo bien”. Por eso continúa levantándose...
Story content:
Isabel Allende durante la entrevista.
La escritora chilena, con sus libro al fondo.
Isabel Allende en el sofá de su casa de Sausalito.
Isabel Allende publica "Chile, mi país inventado".
Isabel Allende es una escritora metódica.
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