03/05/2026 20:51 (UTC)
Hay edificios que transforman una ciudad y otros que terminan por confundirse con ella. El Museo Guggenheim Bilbao pertenece a las dos categorías. El edificio que contribuyó a rehabilitar el entorno de la ría que atraviesa la ciudad vasca se ha convertido en todo un emblema cultural y hasta en la mejor imagen de la ciudad del Nervión
Sus formas de titanio se elevan junto a la ría bilbaína con la personalidad serena de una enorme ballena varada, brillante y silenciosa, allí precisamente donde durante décadas fue epicentro de uno de los principales nervios industriales vascos en pleno corazón de la ciudad. Su edificación dio toda la vuelta y cambió Bilbao. Hoy resulta imposible pensar la capital vizcaína sin la bella silueta metálica de titanio, que corona la transformad bahía del Nervión sin el resplandor del Guggenheim: un símbolo contemporáneo fruto del arquitecto Frank Gehry que transformó el perfil, antaño gris y contaminado, hoy urbano y renovado, y hasta la identidad de la ciudad. El edificio que ha contribuido a rehabilitar entorno. Sus formas escultóricas miran hacia la ciudad con sus volúmenes más sólidos y cúbicos parecen relacionarse con la trama urbana circundante mientras las cualidades de sus materiales como el titanio o el vidrio reflectantes lo elevan y lo dinamizan. Y es que hacia el...
Hay edificios que transforman una ciudad y otros que terminan por confundirse con ella. El Museo Guggenheim Bilbao pertenece a las dos categorías. El edificio que contribuyó a rehabilitar el entorno de la ría que atraviesa la ciudad vasca se ha convertido en todo un emblema cultural y hasta en la mejor imagen de la ciudad del Nervión
Sus formas de titanio se elevan junto a la ría bilbaína con la personalidad serena de una enorme ballena varada, brillante y silenciosa, allí precisamente donde durante décadas fue epicentro de uno de los principales nervios industriales vascos en pleno corazón de la ciudad. Su edificación dio toda la vuelta y cambió Bilbao. Hoy resulta imposible pensar la capital vizcaína sin la bella silueta metálica de titanio, que corona la transformad bahía del Nervión sin el resplandor del Guggenheim: un símbolo contemporáneo fruto del arquitecto Frank Gehry que transformó el perfil, antaño gris y contaminado, hoy urbano y renovado, y hasta la identidad de la ciudad. El edificio que ha contribuido a rehabilitar entorno. Sus formas escultóricas miran hacia la ciudad con sus volúmenes más sólidos y cúbicos parecen relacionarse con la trama urbana circundante mientras las cualidades de sus materiales como el titanio o el vidrio reflectantes lo elevan y lo dinamizan. Y es que hacia el...
Hay edificios que transforman una ciudad y otros que terminan por confundirse con ella. El Museo Guggenheim Bilbao pertenece a las dos categorías. El edificio que contribuyó a rehabilitar el entorno de la ría que atraviesa la ciudad vasca se ha convertido en todo un emblema cultural y hasta en la mejor imagen de la ciudad del Nervión
Sus formas de titanio se elevan junto a la ría bilbaína con la personalidad serena de una enorme ballena varada, brillante y silenciosa, allí precisamente donde durante décadas fue epicentro de uno de los principales nervios industriales vascos en pleno corazón de la ciudad. Su edificación dio toda la vuelta y cambió Bilbao. Hoy resulta imposible pensar la capital vizcaína sin la bella silueta metálica de titanio, que corona la transformad bahía del Nervión sin el resplandor del Guggenheim: un símbolo contemporáneo fruto del arquitecto Frank Gehry que transformó el perfil, antaño gris y contaminado, hoy urbano y renovado, y hasta la identidad de la ciudad. El edificio que ha contribuido a rehabilitar entorno. Sus formas escultóricas miran hacia la ciudad con sus volúmenes más sólidos y cúbicos parecen relacionarse con la trama urbana circundante mientras las cualidades de sus materiales como el titanio o el vidrio reflectantes lo elevan y lo dinamizan. Y es que hacia el...
Hay edificios que transforman una ciudad y otros que terminan por confundirse con ella. El Museo Guggenheim Bilbao pertenece a las dos categorías. El edificio que contribuyó a rehabilitar el entorno de la ría que atraviesa la ciudad vasca se ha convertido en todo un emblema cultural y hasta en la mejor imagen de la ciudad del Nervión
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Sus formas de titanio se elevan junto a la ría bilbaína con la personalidad serena de una enorme ballena varada, brillante y silenciosa, allí precisamente donde durante décadas fue epicentro de uno de los principales nervios industriales vascos en pleno corazón de la ciudad. Su edificación dio toda la vuelta y cambió Bilbao. Hoy resulta imposible pensar la capital vizcaína sin la bella silueta metálica de titanio, que corona la transformad bahía del Nervión sin el resplandor del Guggenheim: un símbolo contemporáneo fruto del arquitecto Frank Gehry que transformó el perfil, antaño gris y contaminado, hoy urbano y renovado, y hasta la identidad de la ciudad. El edificio que ha contribuido a rehabilitar entorno. Sus formas escultóricas miran hacia la ciudad con sus volúmenes más sólidos y cúbicos parecen relacionarse con la trama urbana circundante mientras las cualidades de sus materiales como el titanio o el vidrio reflectantes lo elevan y lo dinamizan. Y es que hacia el...
Hay edificios que transforman una ciudad y otros que terminan por confundirse con ella. El Museo Guggenheim Bilbao pertenece a las dos categorías. El edificio que contribuyó a rehabilitar el entorno de la ría que atraviesa la ciudad vasca se ha convertido en todo un emblema cultural y hasta en la mejor imagen de la ciudad del Nervión
Sus formas de titanio se elevan junto a la ría bilbaína con la personalidad serena de una enorme ballena varada, brillante y silenciosa, allí precisamente donde durante décadas fue epicentro de uno de los principales nervios industriales vascos en pleno corazón de la ciudad. Su edificación dio toda la vuelta y cambió Bilbao. Hoy resulta imposible pensar la capital vizcaína sin la bella silueta metálica de titanio, que corona la transformad bahía del Nervión sin el resplandor del Guggenheim: un símbolo contemporáneo fruto del arquitecto Frank Gehry que transformó el perfil, antaño gris y contaminado, hoy urbano y renovado, y hasta la identidad de la ciudad. El edificio que ha contribuido a rehabilitar entorno. Sus formas escultóricas miran hacia la ciudad con sus volúmenes más sólidos y cúbicos parecen relacionarse con la trama urbana circundante mientras las cualidades de sus materiales como el titanio o el vidrio reflectantes lo elevan y lo dinamizan. Y es que hacia el...
Hay edificios que transforman una ciudad y otros que terminan por confundirse con ella. El Museo Guggenheim Bilbao pertenece a las dos categorías. El edificio que contribuyó a rehabilitar el entorno de la ría que atraviesa la ciudad vasca se ha convertido en todo un emblema cultural y hasta en la mejor imagen de la ciudad del Nervión
Sus formas de titanio se elevan junto a la ría bilbaína con la personalidad serena de una enorme ballena varada, brillante y silenciosa, allí precisamente donde durante décadas fue epicentro de uno de los principales nervios industriales vascos en pleno corazón de la ciudad. Su edificación dio toda la vuelta y cambió Bilbao. Hoy resulta imposible pensar la capital vizcaína sin la bella silueta metálica de titanio, que corona la transformad bahía del Nervión sin el resplandor del Guggenheim: un símbolo contemporáneo fruto del arquitecto Frank Gehry que transformó el perfil, antaño gris y contaminado, hoy urbano y renovado, y hasta la identidad de la ciudad. El edificio que ha contribuido a rehabilitar entorno. Sus formas escultóricas miran hacia la ciudad con sus volúmenes más sólidos y cúbicos parecen relacionarse con la trama urbana circundante mientras las cualidades de sus materiales como el titanio o el vidrio reflectantes lo elevan y lo dinamizan. Y es que hacia el...
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Vista exterior del Museo Gugenggeim de Bilbao. Foto: EFE/Amalia González
Museo Gugenggeim de Bilbao, desde la orilla del rio Nervión. Foto:EFE/Amalia González
Espirales del artista Richard Serra, autor de la serie escultórica 'La materia del tiempo' en el Museo Guggenheim de Bilbao. (Amalia González/ EFE)
Obra de Richard Serra, autor de la serie escultórica 'La materia del tiempo' en el Museo Guggenheim de Bilbao. o Espirales. Museo Guggenheim. Bilbao. (Amalia González/EFE)
Richard Serra, autor de la serie escultórica 'La materia del tiempo' en el Museo Guggenheim de Bilbao. Museo Gugenheim. Foto:EFE
Puppy es el nombre de este monumental cachorro floral de raza West Highland white terrier que se instaló en 1992, de manera temporal, en el patio de entrada del Museo Gugenggehim, pero tal fue el éxito que tuvo que se quedó para siempre. Foto: Amalia González/ EFE
Puppy es el nombre de este monumental cachorro floral de raza West Highland white terrier se instaló en 1992, de manera temporal, en el patio de honor del Museo Guggenheim. Foto EFE
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