Reportaje

18/07/2009 12:00 (UTC)

OCIO

Flamenco en Rusia

Los rusos se atreven con el flamenco, un arte que prolifera en escuelas y tablaos. Ya lo dijo el poeta Federico García Lorca, “para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio”.

DESTACADOS.

-- Los precios astronómicos para estos espectáculos no parecen ser obstáculo para el público ruso, que busca “la sangre, el fuego y la pasión” en la cultura latina

-- Esta pasión de los rusos por todo lo latino, y en especial por España, ha visto nacer incluso a dos toreros, Lidia Artamonova, la primera rejoneadora de esa nacionalidad, y el ex oficial de las Fuerzas Aéreas rusas y profesor de baile Roman Karpoukhine, conocido en el mundo de los toros como “Finito de Moscú”.

-- A la voz de “raz, dva, tri” (uno, dos, tres) y “plechó, tak” (los hombros así), las alumnas tratan de imitar los movimientos de sus profesores nativos.

Los rusos hacen suyas las palabras de Federico García Lorca de que "para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio" e incursionan con audacia en las artes del flamenco, que en Rusia hace mucho ha dejado de ser exclusivo de los grandes escenarios, para proliferar en los tablaos de las numerosas escuelas que surgen en el país.

Una vez al año desde hace...

Los rusos se atreven con el flamenco, un arte que prolifera en escuelas y tablaos. Ya lo dijo el poeta Federico García Lorca, “para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio”.

DESTACADOS.

-- Los precios astronómicos para estos espectáculos no parecen ser obstáculo para el público ruso, que busca “la sangre, el fuego y la pasión” en la cultura latina

-- Esta pasión de los rusos por todo lo latino, y en especial por España, ha visto nacer incluso a dos toreros, Lidia Artamonova, la primera rejoneadora de esa nacionalidad, y el ex oficial de las Fuerzas Aéreas rusas y profesor de baile Roman Karpoukhine, conocido en el mundo de los toros como “Finito de Moscú”.

-- A la voz de “raz, dva, tri” (uno, dos, tres) y “plechó, tak” (los hombros así), las alumnas tratan de imitar los movimientos de sus profesores nativos.

Los rusos hacen suyas las palabras de Federico García Lorca de que "para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio" e incursionan con audacia en las artes del flamenco, que en Rusia hace mucho ha dejado de ser exclusivo de los grandes escenarios, para proliferar en los tablaos de las numerosas escuelas que surgen en el país.

Una vez al año desde hace...

Los rusos se atreven con el flamenco, un arte que prolifera en escuelas y tablaos. Ya lo dijo el poeta Federico García Lorca, “para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio”.

DESTACADOS.

-- Los precios astronómicos para estos espectáculos no parecen ser obstáculo para el público ruso, que busca “la sangre, el fuego y la pasión” en la cultura latina

-- Esta pasión de los rusos por todo lo latino, y en especial por España, ha visto nacer incluso a dos toreros, Lidia Artamonova, la primera rejoneadora de esa nacionalidad, y el ex oficial de las Fuerzas Aéreas rusas y profesor de baile Roman Karpoukhine, conocido en el mundo de los toros como “Finito de Moscú”.

-- A la voz de “raz, dva, tri” (uno, dos, tres) y “plechó, tak” (los hombros así), las alumnas tratan de imitar los movimientos de sus profesores nativos.

Los rusos hacen suyas las palabras de Federico García Lorca de que "para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio" e incursionan con audacia en las artes del flamenco, que en Rusia hace mucho ha dejado de ser exclusivo de los grandes escenarios, para proliferar en los tablaos de las numerosas escuelas que surgen en el país.

Una vez al año desde hace...

Los rusos se atreven con el flamenco, un arte que prolifera en escuelas y tablaos. Ya lo dijo el poeta Federico García Lorca, “para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio”.

DESTACADOS.

-- Los precios astronómicos para estos espectáculos no parecen ser obstáculo para el público ruso, que busca “la sangre, el fuego y la pasión” en la cultura latina

-- Esta pasión de los rusos por todo lo latino, y en especial por España, ha visto nacer incluso a dos toreros, Lidia Artamonova, la primera rejoneadora de esa nacionalidad, y el ex oficial de las Fuerzas Aéreas rusas y profesor de baile Roman Karpoukhine, conocido en el mundo de los toros como “Finito de Moscú”.

-- A la voz de “raz, dva, tri” (uno, dos, tres) y “plechó, tak” (los hombros así), las alumnas tratan de imitar los movimientos de sus profesores nativos.

Los rusos hacen suyas las palabras de Federico García Lorca de que "para buscar el duende no hay mapa ni ejercicio" e incursionan con audacia en las artes del flamenco, que en Rusia hace mucho ha dejado de ser exclusivo de los grandes escenarios, para proliferar en los tablaos de las numerosas escuelas que surgen en el país.

Una vez al año desde hace...

Contenidos del Reportaje:

<
>

La profesora española de flamenco Elisabet Torras durante una de sus clases. EFE/Yulia Pasichnaya.

El profesor español de flamenco Javier Malaguilla durante una de sus clases. EFE/Yulia Pasichnaya.

El profesor español de flamenco Javier Malaguilla durante una de sus clases. EFE/Yulia Pasichnaya.

La prfesora española de flamenco Elisabet Torres durante una de sus clases de flamenco. EFE/Yulia Pasichnaya.

Sugerencias de Producto

Texto
Texto economía Turismo
Foto
Fototeca
Foto
Servicio Gráfico General España
Foto
Gráfico deportes España
Texto
Texto Andalucía
Texto
EFECOM
Foto
Gráfico Cataluña
Vídeo
EFE VÍDEO España