Reportaje

26/06/2002 12:00 (UTC)

DECORACIÓN:

Bonsais: ¡cuidado con los calores!

  • Fecha: 26/06/2002 12:00 (UTC)
  • Autor: Juan María Calvo
  • Fotos: 4
  • Palabras: 1839
  • Referencia: 4000005297

El lobo de los bonsáis es el verano. Con la llegada del estío nos encontramos con uno de los grandes peligros para las maravillas de la naturaleza que son los bonsáis: el calor. Este calor se multiplica entre las paredes de un patio o junto a la ventana que ha servido para que nuestro árbol enano luzca su lozanía en esta época de año, en la que el buen tiempo anima a salir de fin de semana. La cuestión puede complicarse si nos planteamos abandonar unos días, o semanas, nuestro hogar para gozar de las vacaciones.

Es una gesta haber logrado que nuestro bonsái llegue sano y bello a esta época del año, después de haberle suministrado los nutrientes necesarios durante la primavera, la estación en la que rebrota la vida en la naturaleza tras el letargo invernal. Ahora que ya estamos plenamente encariñados con nuestro arbolito, que ya es como de la familia, no podemos dejar que muera. No es una tarea imposible. Sólo requiere un poco de cuidado, una mínima precaución o tomar las medidas necesarias. Ya sabemos que un bonsái es un árbol que vive en un pequeño tiesto y reproduce así, a escala reducida, la belleza de la naturaleza. Podemos tener un árbol en casa, aunque vivamos en un pequeño apartamento urbano, pero no podemos olvidar que es un ser vivo y nos exige una cierta atención. No nos pide demasiado, sólo unos minutos o unos instantes, pero sí es imprescindible vigilarlo todos los días. Ahora, que ya llegó el calor, quizá es hasta necesario regarle dos o tres veces al día. Dejar un bonsái 24 horas...

  • Fecha: 26/06/2002 12:00 (UTC)
  • Autor: Juan María Calvo
  • Fotos: 4
  • Palabras: 1839
  • Referencia: 4000005297

El lobo de los bonsáis es el verano. Con la llegada del estío nos encontramos con uno de los grandes peligros para las maravillas de la naturaleza que son los bonsáis: el calor. Este calor se multiplica entre las paredes de un patio o junto a la ventana que ha servido para que nuestro árbol enano luzca su lozanía en esta época de año, en la que el buen tiempo anima a salir de fin de semana. La cuestión puede complicarse si nos planteamos abandonar unos días, o semanas, nuestro hogar para gozar de las vacaciones.

Es una gesta haber logrado que nuestro bonsái llegue sano y bello a esta época del año, después de haberle suministrado los nutrientes necesarios durante la primavera, la estación en la que rebrota la vida en la naturaleza tras el letargo invernal. Ahora que ya estamos plenamente encariñados con nuestro arbolito, que ya es como de la familia, no podemos dejar que muera. No es una tarea imposible. Sólo requiere un poco de cuidado, una mínima precaución o tomar las medidas necesarias. Ya sabemos que un bonsái es un árbol que vive en un pequeño tiesto y reproduce así, a escala reducida, la belleza de la naturaleza. Podemos tener un árbol en casa, aunque vivamos en un pequeño apartamento urbano, pero no podemos olvidar que es un ser vivo y nos exige una cierta atención. No nos pide demasiado, sólo unos minutos o unos instantes, pero sí es imprescindible vigilarlo todos los días. Ahora, que ya llegó el calor, quizá es hasta necesario regarle dos o tres veces al día. Dejar un bonsái 24 horas...

  • Fecha: 26/06/2002 12:00 (UTC)
  • Autor: Juan María Calvo
  • Fotos: 4
  • Palabras: 1839
  • Referencia: 4000005297

El lobo de los bonsáis es el verano. Con la llegada del estío nos encontramos con uno de los grandes peligros para las maravillas de la naturaleza que son los bonsáis: el calor. Este calor se multiplica entre las paredes de un patio o junto a la ventana que ha servido para que nuestro árbol enano luzca su lozanía en esta época de año, en la que el buen tiempo anima a salir de fin de semana. La cuestión puede complicarse si nos planteamos abandonar unos días, o semanas, nuestro hogar para gozar de las vacaciones.

Es una gesta haber logrado que nuestro bonsái llegue sano y bello a esta época del año, después de haberle suministrado los nutrientes necesarios durante la primavera, la estación en la que rebrota la vida en la naturaleza tras el letargo invernal. Ahora que ya estamos plenamente encariñados con nuestro arbolito, que ya es como de la familia, no podemos dejar que muera. No es una tarea imposible. Sólo requiere un poco de cuidado, una mínima precaución o tomar las medidas necesarias. Ya sabemos que un bonsái es un árbol que vive en un pequeño tiesto y reproduce así, a escala reducida, la belleza de la naturaleza. Podemos tener un árbol en casa, aunque vivamos en un pequeño apartamento urbano, pero no podemos olvidar que es un ser vivo y nos exige una cierta atención. No nos pide demasiado, sólo unos minutos o unos instantes, pero sí es imprescindible vigilarlo todos los días. Ahora, que ya llegó el calor, quizá es hasta necesario regarle dos o tres veces al día. Dejar un bonsái 24 horas...

  • Fecha: 26/06/2002 12:00 (UTC)
  • Autor: Juan María Calvo
  • Fotos: 4
  • Palabras: 1839
  • Referencia: 4000005297

El lobo de los bonsáis es el verano. Con la llegada del estío nos encontramos con uno de los grandes peligros para las maravillas de la naturaleza que son los bonsáis: el calor. Este calor se multiplica entre las paredes de un patio o junto a la ventana que ha servido para que nuestro árbol enano luzca su lozanía en esta época de año, en la que el buen tiempo anima a salir de fin de semana. La cuestión puede complicarse si nos planteamos abandonar unos días, o semanas, nuestro hogar para gozar de las vacaciones.

Es una gesta haber logrado que nuestro bonsái llegue sano y bello a esta época del año, después de haberle suministrado los nutrientes necesarios durante la primavera, la estación en la que rebrota la vida en la naturaleza tras el letargo invernal. Ahora que ya estamos plenamente encariñados con nuestro arbolito, que ya es como de la familia, no podemos dejar que muera. No es una tarea imposible. Sólo requiere un poco de cuidado, una mínima precaución o tomar las medidas necesarias. Ya sabemos que un bonsái es un árbol que vive en un pequeño tiesto y reproduce así, a escala reducida, la belleza de la naturaleza. Podemos tener un árbol en casa, aunque vivamos en un pequeño apartamento urbano, pero no podemos olvidar que es un ser vivo y nos exige una cierta atención. No nos pide demasiado, sólo unos minutos o unos instantes, pero sí es imprescindible vigilarlo todos los días. Ahora, que ya llegó el calor, quizá es hasta necesario regarle dos o tres veces al día. Dejar un bonsái 24 horas...

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