07/05/2026 08:09 (UTC)
València, 7 may (EFE).- La vida de Carla Maronda era como la de cualquier joven de 25 años hasta que, un "maldito 23 de marzo" de 2024, una bacteria en una operación rutinaria le provocó una sepsis de la que sobrevivió, pero con la pérdida de sus manos y sus pies: "La Carla de ahora ha mejorado, disfruto más el tiempo y valoro más lo que puedo tener", admite a EFE.
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